¿Ya no es la favorita?

Por Joel Saucedo

Tras las elecciones intermedias, el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ha hecho todo lo posible por hacer parecer a Claudia Sheinbaum como su favorita para el 2024.
Incluso, en una gira por Iztapalapa, le alzó la mano en señal de triunfo sin que hubiese motivo de por medio.

En política la forma es fondo. Y no había motivo a equivocación alguna sobre el favoritismo del Presidente hacia la jefa de gobierno.
Pero algo pasó en el camino, saturado por lo regular de obstáculos, como suele suceder en “destapes” sumamente anticipados.
De igual forma, sin venir al caso, López Obrador soltó a boca jarro desde Quintana Roo:
“Voy a estar con el que gane la encuesta. Y de una vez lo voy a decir para no estar repitiendo, porque no me gusta meterme en estos asuntos (…).
“Cuando se decida quién va a ser el candidato de nuestro movimiento voy a apoyar al que gane la encuesta, hombre o mujer, a ese voy a apoyar”.
Seguro que esa declaración debió caer como balde de agua fría en el cuartel morenista de la jefa de gobierno.
Es obvio que Sheinbaum sigue en la contienda, pero ya debe saber que no será tan fácil llegar a la recta final.
Con esa declaración, al Presidente sólo le faltó tener cerca al canciller Marcelo Ebrard para también levantarle la mano.
En el fondo ya lo hizo simbólicamente durante la estancia del Presidente en la ONU. Tuvieron tiempo de sobra para hablar solos en el viaje.
Este jueves, durante su viaje a Washington, Ebrard tendrá otra oportunidad para posicionarse sólidamente ante su jefe el Presidente.
De hecho, hay encuestas que ya ponen como favorito al canciller, como la última de Los Presidenciables 2024, con 58% contra 42% de Sheinbaum.
Incluso, los encuestados no ven bien que la jefa de gobierno reciba ayuda del Presidente en sus aspiraciones. El 60%, así lo percibe.
Tal vez de eso ya se dio cuenta el político de Tabasco y ha entendido que lejos de ayudarle ha perjudicado a su favorita.
Por su parte, Sheinbaum está en plena campaña. Ha cambiado su imagen, pero no sus actitudes y comportamientos copia del actuar del Presidente.
El otro aspirante que no está en los pensamientos del mandatario, Ricardo Monreal, se mueve en una ruta aparte.
Ha iniciado un camino que cada vez lo aleja más de Morena, partido que –critica- ha carecido de vida institucional y orgánica, además de un régimen disciplinario entre militantes y participantes.
El caso es que Sheinbaum tiene en claro que ya no es la favorita. El Presidente ya se decantó también por un hombre, y es el canciller, jefe de gobierno antes que ella.

 

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